BLOG DE JOSE MIGUEL GARCIA CAMPILLO

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"Anécdotas de Hoteles", José AguilarFeed-icon



·                            21 de Marzo de 2011
·                       Etiquetas: libro, libro del mes, lecturas
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En pocas profesiones es tan cierto el aforismo atribuido a Séneca “no se aprende en la escuela, sino en la vida”, como en la Hostelería. Aunque hoy día funcionan excelentes Escuelas de Turismo, en las que se imparten enseñanzas regladas, nada como pasar un tiempo como empleado en un hotel para aprender rápida y provechosamente.

El autor de este libro ha aprendido, y vivido, muchas cosas trabajando durante más de cuarenta años en un hotel, y ahora se ha decidido a transmitir la parte más curiosa y divertida de sus experiencias. Se trata de un volumen breve y ameno, que se lee con facilidad y que confirma la idea que todos tenemos en mente: puede ser éste un trabajo estresante, difícil o delicado, pero nunca aburrido. José Aguilar ha pasado la mayor parte de su carrera profesional en la conserjería del hotel Meliá-Costa del Sol, de Torremolinos. Se trata de un cargo, de cara al público, que exige tanta amabilidad como discreción; pero en la plantilla de un gran hotel no debe haber secretos: conocer puntualmente y no olvidar una serie de acontecimientos, comportamientos y situaciones es condición indispensable para incrementar el know-how, el saber hacer, del establecimiento, así como para la buena coordinación de todo el equipo humano. 
De este modo, camareros, gobernantas, personal de mantenimiento, cocineros, etc. Han de estar al tanto de casi todo lo que pasa. Pero quienes están al cargo de la recepción y conserjería son, junto con la dirección, los que conocen absolutamente todo.
Se recogen aquí una serie de historias más o menos insólitas, algunas de las cuales están a punto de convertirse ya en leyendas urbanas, si bien Aguilar asegura que efectivamente tuvieron lugar: jeques árabes derrochadores y espléndidos, huéspedes japoneses en cueros, ojos de cristal perdidos, intentos de suicidio, fugas de clientes con impagos, caprichos sexuales caros, huidas, etc.
Se trata, en suma, de una colección de sucesos, un tanto esperpénticos, pero casi nunca desagradables, por lo que su lectura entretendrá y agradará a casi todos. De vez en cuando, hay que leer algo ligerito y poco trascendente, pero que ofrezca un punto de interés.

RADIO ARAGON

ARAGON RADIO

Cada Día Más y el síndrome Barbie: ¿cuánto cuesta alcanzar la belleza?

Publicado 24-01-2011 
Este martes el magacín de la mañana de la radio autonómica evalúa los motivos por los que han descendido las operaciones de estética en España: ¿cuestión de presupuesto o de mentalidad? Contaremos Anécdotas de hoteles, hablaremos de meteorología y medio ambiente y escucharemos a un aragonés en Lausana, en Suiza. 
Toni Ruiz
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Toni Ruiz
En Cada Día Más analizamos las causas de lo que algunos especialistas ya han denominado el síndrome de la muñeca Barbie: ¿hemos abandonado la búsqueda de la juventud eterna o se trata sólo de un paréntesis? Debatiremos sobre esto con Ezequiel Rodríguez, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), y Clara Badalona, psicóloga y asesora de imagen, ha trabajado en el campo de la política donde algún candidato se ha quitado bolsas bajo los ojos o se ha hecho algún microinjerto.
En nuestra sala de lectura nos adentraremos en Anécdotas de hoteles, un compendio de aventuras y desventuras en establecimientos hoteleros de todo el país. Poco antes de las 11.30 horas hablaremos con el autor de esta recopilación, José Aguilar Romero, que lleva más de 40 años trabajando en el sector hotelero como conserje y ahora se dedica a dar charlas e impartir clases en varias escuelas de turismo.
Todos los martes en Cada Día Más nos dedicamos a navegar por el mapamundi y ver dónde nos esperan nuestros aragoneses en el mundo. En esta ocasión, el azar nos lleva hasta Lausana, una de las grandes ciudades de Suiza: la recorreremos con Gerardo Gimeno, nuestro aragonés en tierras helvéticas.
Dice el refrán dime con quién andas y te diré quién eres y parece que el saber popular por fin coincide con las conclusiones científicas: según los últimos estudio, nuestra genética condiciona los amigos que elegimos. Hablaremos de estos asuntos con Pablo Rodríguez Palenzuela, catedrático en Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Politécnica de Madrid y autor de La lógica del titiritero, una interpretación evolucionista de la conducta humana.
Hablaremos de medio ambiente con nuestro compañero Jordi Carbó y echamos cuentas con nuestro experto en economía, Jorge Torres, profesor de Economía Financiera y Contabilidad.
"Cada día más", con Toni Ruiz, se emite de lunes a viernes de 07:00 a 12:00 horas.

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LLIBRES
La reina, ministres, aristòcrates i cantants retratas per un conserge

La vida dins un hotel, al descobert

El conserge José Aguilar estampa les anècdotes més sucoses d'una vida dedicada a l'hosteleria en un llibre ple d'humor i personatges famosos.
EFE 
Puerto de la Cruz (Tenerife)Puerto de la Cruz (Tenerife)
"Una persona mai no es mor en un hotel", assegura amb aparent serietat el cap de consergeria José Aguilar, amb més de quaranta anys d'experiència en el seu sector i autor d'Anécdotas de Hoteles (Libros Cúpula).
Tampoc als hotels de luxe no es tapen adulteris, ni els empleats intimen amb els clients, ni es discrimina els viatgers per la seva indumentària, ni els xeics àrabs organitzen festes "a l'espanyola", ni es refreda la fruita en un bidet, encara que tot això sí que passa a les pàgines narrades per José Aguilar.
I és que més de quatre dècades d'experiència entre un hotel de cinc estrelles de Marbella, un altre de la mateixa categoria a Puerto de la Cruz (Tenerife) i un últim a Torremolinos (Màlaga) donen molt de joc, sobretot si el seu autor ha apuntat des dels seus divuit anys les anècdotes més destacades.
Una reina, ministres, cantants, directors de cinema, xeics àrabs i aristòcrates espanyols i estrangers establerts a la Costa del Sol tenen el seu protagonisme en aquestes pàgines, en què no se citen noms, però es fa tan bé el perfil dels personatges que no és difícil trobar-los.
Així, el lector pot adonar-se que és la reina Sofia qui sol·licita una Coca-Cola 'light' a un atribolat maître, que corre de manera immediata a buscar-la a un supermercat pròxim, o que la baronessa Gunilla Von Bismark fa les delícies del conserge quan demanda "una pipa", per un paquet de cigarrets "piper".
Una folklòrica Rosa Morena exigeix que li separin un llit doble amb una tauleta de nit a l'habitació que comparteix amb el seu mànager "perquè ella és una senyoreta soltera" o un director de cinema ja mort fuig espaordit de la gandula del seu amant quan el conserge l'avisa que la seva estimada dona és a la recepció.
Però no tot són històries de famosos en aquest llibre, sinó que persones anònimes també protagonitzen escenes esperpèntiques, com un hoste japonès nu al mig del carrer, amb una hamaca a la mà, o un pilot que "es va despertar" amb el seu llit a la piscina, envoltat de tovalloles i banyistes, per una broma dels seus amics després d'una nit de gresca.
Una infinitat d'anècdotes hoteleres són narrades per José Aguilar, que no va voler mai ascendir ni abandonar el seu càrrec malgrat conèixer sis idiomes, perquè li agrada "la relació personal amb el client i, en cas d'ascens, baixaria la qualitat d'aquest contacte", assegura.
Els seus records del seu periple procedeixen dels seus inicis, quan als divuit anys va començar a treballar en un hotel de luxe de la Costa del Sol marbellí i va conèixer moltes personalitats. "Vaig anar apuntant els seus noms i les seves anècdotes en un quadern, perquè no se m'oblidessin", assevera.
Quan aquest professional natural de la Línea de la Concepción (Cadis) es va acollir a una prejubilació, va decidir escriure aquest llibre, amb un vuitanta per cent d'anècdotes seves i un vint per cent cedides pels seus companys.
I com "no" es moren els clients dels hotels?: "o bé se'ls introdueix en un taüt i se'ls baixa per un ascensor de servei lluny de les mirades alienes, o bé, la governanta els porta a l'exterior en un cadira de rodes, camuflats amb gorra o barret, bufanda i una imprescindibles ulleres fosques recuperades del departament d'objectes perduts", confessa José Aguilar.
L'inconvenient és quan el taüt s'obre a l'ascensor i el mort cau als braços del treballador responsable, una anècdota real que encara segueix produint esgarrifances al seu protagonista.

ADN

 

 

Anécdotas en hoteles        ADN

Notapor SIN EDAD » 30 Ene 2011 15:56
Las anécdotas más escondidas de los hoteles, al descubierto

Una persona nunca se muere en un hotel", asegura con aparente seriedad el jefe de conserjería José Aguilar, con más de cuarenta años de experiencia en su sector y autor de "Anécdotas de Hoteles" (Libros Cúpula), en una entrevista con Efe.

Tampoco en los hoteles de lujo se tapan adulterios, ni los empleados intiman con los clientes, ni se discrimina a los viajeros por su indumentaria, ni los jeques árabes organizan fiestas "a la española", ni se enfría la fruta en un bidé, aunque todo esto sí que pasa en las páginas narradas por José Aguilar.

Y es que más de cuatro décadas de experiencia entre un hotel de cinco estrellas de Marbella, otro de la misma categoría en Puerto de la Cruz (Tenerife) y un último en Torremolinos (Málaga) dan mucho juego, sobre todo si su autor ha apuntado desde sus 18 años las anécdotas más destacadas.

Una reina, ministros y ministras, cantantes, directores de cine, jeques árabes y aristócratas españoles y extranjeros afincados en la Costa del Sol tienen su protagonismo en estas páginas, en las que no se citan nombres, pero se hace tan bien el perfil de los personajes que no es difícil dar con ellos.

Así, el lector puede darse cuenta de que es la reina doña Sofía quien solicita una Coca-Cola "light" a un atribulado "maître", que corre de inmediato a por ella a un supermercado cercano, o que la baronesa Gunilla Von Bismark hace las delicias del conserje cuando demanda "una pipa", por un paquete de cigarrillos "piper".

Una folclórica Rosa Morena exige que le separen una cama doble con una mesita de noche en la habitación que comparte con su mánager "porque ella es una señorita soltera", o un director de cine ya fallecido huye despavorido de la tumbona de su amante cuando el conserje le avisa que su querida esposa está en recepción.

Pero no todo son historias de famosos en este libro, sino que personas anónimas también protagonizan escenas esperpénticas, como un huésped japonés desnudo en plena calle, con una hamaca en la mano, o un piloto que "amaneció" durmiendo con su cama en la piscina, rodeado de toallas y bañistas, por una broma de sus amigos tras una noche de juerga.

Un sinfín de anécdotas hoteleras son narradas por José Aguilar, que nunca quiso ascender ni abandonar su puesto pese a conocer seis idiomas, porque le gusta "la relación personal con el cliente y, en caso de ascenso, bajaría la calidad de este contacto", asegura.

Los recuerdos de su periplo proceden de sus inicios, cuando a los 18 años comenzó a trabajar en hotel de lujo de la Costa del Sol marbellí y conoció a muchas personalidades. "Fui apuntando sus nombres y sus anécdotas en un cuadernito, para que no se me olvidaran", asevera.

Cuando este profesional, natural de la Línea de la Concepción (Cádiz), se acogió a una prejubilación decidió escribir este libro, con un ochenta por ciento de anécdotas suyas y un veinte por ciento cedidas por sus compañeros.

¿Y cómo "no" se mueren los clientes de los hoteles?: "O bien se les introduce en un ataúd y se les baja por un ascensor de servicio, lejos de las miradas ajenas, o bien la gobernanta les lleva al exterior en un silla de ruedas, camuflados con gorra o sombrero, bufanda y una imprescindibles gafas oscuras recuperadas del departamento de objetos perdidos", confiesa Aguilar.

Lo malo es cuando el ataúd se abre en el ascensor y el finado se derrumba en los brazos del empleado responsable, una anécdota real que aún sigue produciendo escalofríos a su protagonista


Fuente ADN. Es, hoy 30/01/2011.

EVA CELADA

Por Eva Celada

Anécdotas de hoteles


Eva Celada
Publicado el Miércoles, 2 de febrero de 2011 en Libros de Viajes 


No es un libro de viajes, aunque se puede leer cuando se viaja. Tampoco es una guía de hoteles, pero cuenta mucho de la vida de esas casas provisionales que utilizamos en nuestros desplazamientos y que se convierten en el hogar de viajantes tanto por negocios como por placer.
Lo recomendamos porque nos parece un libro simpático, en el que seguro que nos reconocemos en algunas de esas anécdotas y en otras comprenderemos más de la vida de los hoteles, como cuando una reina de una Casa Real pidió en la década de los ochenta coca-cola light para comer y no la tenían; un motorista tuvo que ir al supermercado más cercano a comprarla y servírsela, sin que se diera cuenta del fallo.
Anécdotas de huespedes que viven en el hotel y reciben al médico en la cafetería, de establecimientos que sufren overbooking y cómo lo resuelven, y un sin fin de situaciones. Muy divertido

DIARIO IDEAL - GRANADA

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Las anécdotas más escondidas de los hoteles, al descubierto

30-01-2011 / 10:20 h
Nana de Juan Barcelona, 30 ene (EFE).- "Una persona nunca se muere en un hotel", asegura con aparente seriedad el jefe de conserjería José Aguilar, con más de cuarenta años de experiencia en su sector y autor de "Anécdotas de Hoteles" (Libros Cúpula), en una entrevista con Efe.
Tampoco en los hoteles de lujo se tapan adulterios, ni los empleados intiman con los clientes, ni se discrimina a los viajeros por su indumentaria, ni los jeques árabes organizan fiestas "a la española", ni se enfría la fruta en un bidé, aunque todo esto sí que pasa en las páginas narradas por José Aguilar.
Y es que más de cuatro décadas de experiencia entre un hotel de cinco estrellas de Marbella, otro de la misma categoría en Puerto de la Cruz (Tenerife) y un último en Torremolinos (Málaga) dan mucho juego, sobre todo si su autor ha apuntado desde sus dieciocho años las anécdotas más destacadas.
Una reina, ministros y ministras, cantantes, directores de cine, jeques árabes y aristócratas españoles y extranjeros afincados en la Costa del Sol tienen su protagonismo en estas páginas, en las que no se citan nombres, pero se hace tan bien el perfil de los personajes que no es difícil dar con ellos.
Así, el lector puede darse cuenta de que es la reina doña Sofía quien solicita una Coca-Cola 'light' a un atribulado maitre, que corre de inmediato a por ella de un supermercado cercano, o que la baronesa Gunilla Von Bismark hace las delicias del conserje cuando demanda "una pipa", por un paquete de cigarrillos "piper".
Una folclórica Rosa Morena exige que le separen una cama doble con una mesita de noche en la habitación que comparte con su mánager "porque ella es una señorita soltera" o un director de cine ya fallecido huye despavorido de la tumbona de su amante cuando el conserje le avisa que su querida esposa está en recepción.
Pero no todo son historias de famosos en este libro, sino que personas anónimas también protagonizan escenas esperpénticas, como un huésped japonés desnudo en plena calle, con una hamaca en la mano, o un piloto que "amaneció" durmiendo con su cama en la piscina, rodeado de toallas y bañistas, por una broma de sus amigos tras una noche de juerga.
Un sinfín de anécdotas hoteleras son narradas por José Aguilar, que nunca quiso ascender ni abandonar su puesto pese a conocer seis idiomas, porque le gusta "la relación personal con el cliente y, en caso de ascenso, bajaría la calidad de este contacto", asegura.
Sus recuerdos de su periplo proceden de sus inicios, cuando a los dieciocho años comenzó a trabajar en un hotel de lujo de la Costa del Sol marbellí y conoció a muchas personalidades. "Fui apuntando sus nombres y sus anécdotas en un cuadernito, para que no se me olvidaran", asevera.
Cuando este profesional natural de la Línea de la Concepción (Cádiz) se ha acogido a una prejubilación, decidió escribir este libro, con un ochenta por ciento de anécdotas suyas y un veinte por ciento cedidas por sus compañeros.
¿Y cómo "no" se mueren los clientes de los hoteles?: "o bien se les introduce en un ataúd y se les baja por un ascensor de servicio lejos de las miradas ajenas, o bien, la gobernanta les lleva al exterior en un silla de ruedas, camuflados con gorra o sombrero, bufanda y una imprescindibles gafas oscuras recuperadas del departamento de objetos perdidos", confiesa José Aguilar.
Lo malo es cuando el ataúd se abre en el ascensor y el finado se derrumba en los brazos del empleado responsable, una anécdota real que aún sigue produciendo escalofríos a su protagonista. EFE NJ/mg

DIARIO ABC

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Las anécdotas más escondidas de los hoteles, al descubierto

30-01-2011 / 10:20 h
Nana de Juan Barcelona, 30 ene (EFE).- "Una persona nunca se muere en un hotel", asegura con aparente seriedad el jefe de conserjería José Aguilar, con más de cuarenta años de experiencia en su sector y autor de "Anécdotas de Hoteles" (Libros Cúpula), en una entrevista con Efe.
Tampoco en los hoteles de lujo se tapan adulterios, ni los empleados intiman con los clientes, ni se discrimina a los viajeros por su indumentaria, ni los jeques árabes organizan fiestas "a la española", ni se enfría la fruta en un bidé, aunque todo esto sí que pasa en las páginas narradas por José Aguilar.
Y es que más de cuatro décadas de experiencia entre un hotel de cinco estrellas de Marbella, otro de la misma categoría en Puerto de la Cruz (Tenerife) y un último en Torremolinos (Málaga) dan mucho juego, sobre todo si su autor ha apuntado desde sus dieciocho años las anécdotas más destacadas.
Una reina, ministros y ministras, cantantes, directores de cine, jeques árabes y aristócratas españoles y extranjeros afincados en la Costa del Sol tienen su protagonismo en estas páginas, en las que no se citan nombres, pero se hace tan bien el perfil de los personajes que no es difícil dar con ellos.
Así, el lector puede darse cuenta de que es la reina doña Sofía quien solicita una Coca-Cola 'light' a un atribulado maitre, que corre de inmediato a por ella de un supermercado cercano, o que la baronesa Gunilla Von Bismark hace las delicias del conserje cuando demanda "una pipa", por un paquete de cigarrillos "piper".
Una folclórica Rosa Morena exige que le separen una cama doble con una mesita de noche en la habitación que comparte con su mánager "porque ella es una señorita soltera" o un director de cine ya fallecido huye despavorido de la tumbona de su amante cuando el conserje le avisa que su querida esposa está en recepción.
Pero no todo son historias de famosos en este libro, sino que personas anónimas también protagonizan escenas esperpénticas, como un huésped japonés desnudo en plena calle, con una hamaca en la mano, o un piloto que "amaneció" durmiendo con su cama en la piscina, rodeado de toallas y bañistas, por una broma de sus amigos tras una noche de juerga.
Un sinfín de anécdotas hoteleras son narradas por José Aguilar, que nunca quiso ascender ni abandonar su puesto pese a conocer seis idiomas, porque le gusta "la relación personal con el cliente y, en caso de ascenso, bajaría la calidad de este contacto", asegura.
Sus recuerdos de su periplo proceden de sus inicios, cuando a los dieciocho años comenzó a trabajar en un hotel de lujo de la Costa del Sol marbellí y conoció a muchas personalidades. "Fui apuntando sus nombres y sus anécdotas en un cuadernito, para que no se me olvidaran", asevera.
Cuando este profesional natural de la Línea de la Concepción (Cádiz) se ha acogido a una prejubilación, decidió escribir este libro, con un ochenta por ciento de anécdotas suyas y un veinte por ciento cedidas por sus compañeros.
¿Y cómo "no" se mueren los clientes de los hoteles?: "o bien se les introduce en un ataúd y se les baja por un ascensor de servicio lejos de las miradas ajenas, o bien, la gobernanta les lleva al exterior en un silla de ruedas, camuflados con gorra o sombrero, bufanda y una imprescindibles gafas oscuras recuperadas del departamento de objetos perdidos", confiesa José Aguilar.
Lo malo es cuando el ataúd se abre en el ascensor y el finado se derrumba en los brazos del empleado responsable, una anécdota real que aún sigue produciendo escalofríos a su protagonista. EFE NJ/mg